Las declaraciones de Benedicto XVI en el vuelo de camino a España, ponen de manifiesto nuevamente el distanciamiento entre iglesia y gran parte de la sociedad civil.
La infalibilidad papal es uno de los dogmas de la iglesia. Afortunadamente se refiere sólo a las declaraciones que el Papa hace excatedra, por lo tanto como el otro día estaba de pie en un avión camino de Santiago de Compostela, sus palabras sobre la España actual, comparándola con la de los años treinta, quedan fuera del dogma. Los católicos pueden estar tranquilos.
Y digo esto porque el Santo Padre se equivocó de medio a medio. Se equivocó porque anticlericalismo y laicismo no es lo mismo, sino más bien son posiciones antagónicas. El laicismo garantiza la neutralidad y la libertad religiosa, cosa que no hace el anticlericalismo. Por otro lado, el Papa se equivoca al situar el anticlericalismo español en la década de los treinta. Precisamente en la ciudad que después visitó, Barcelona, se produjeron importantes quemas de iglesias y conventos en 1909, durante la Semana Trágica, mientras España era una monarquía parlamentaria. Está claro que durante la Segunda República también hubo mucha yesca, bajo el lema de que “la única iglesia que ilumina es la que arde” (no me negaréis que el lema es ocurrente), pero ese sentimiento anticlerical venía de antiguo y estaba “apoyado” en una iglesia anquilosada en el pasado, distante de la ciudadanía, que dio soporte en 1923, al igual que la corona, al golpe de estado de Primo de Ribera que acabó con el sistema parlamentario.
Entonces, ¿a qué vienen estas declaraciones del Papa? Alguien, quizás Rouco y sus secuaces, se lo aconsejaron. Que si Zapatero está acabando con la familia, que si este gobierno es la reencarnación de la FAI, la CNT y el PCE de 1936 todo junto y multiplicado por mil… Lo que yo creo es que la iglesia sigue un imparable camino de alejamiento de la sociedad. A cada paso que da se aleja de un colectivo, cuando condena el uso del preservativo o no reconociendo el matrimonio entre homosexuales, por no hablar de la ausencia total de evolución interna, ¿por qué las mujeres no se pueden ordenar sacerdotes? ¿Por que los curas no se pueden casar?
De todos modos, desde mi ateismo practicante, he sido siempre un férreo defensor de la religión católica ¿contradicción?, no, coherencia. Me molesta mucho cuando se ataca a la iglesia y se la caricaturiza sin venir a cuento, en eso los ingleses son unos especialistas, ¿se atrevería todos esos que desde el falso progresismo caricaturizan a la iglesia a hacer lo mismo con los musulmanes? Está claro que no. El miedo les atenaza porque aquellos no se andan con chiquitas y a Salman Rushdie todavía le están buscando y ya hace 22 años que escribió los “Versos satánicos”.
Mi laicidad me lleva a defender a todo aquel que, desde el respeto, quiera practicar su religión… otra cosa es cuando me quieren atacar a mi (..con esto de la laicidad agresiva, que no, que yo no soy agresivo)
Para terminar, lo dicho no justifica la ausencia de nuestro presidente en el recibimiento al Papa, ya que mientras Razinger decía esto, Zapatero estaba de visita en Afganistán con dos de sus ministras. El Papa es un jefe de estado que se merece el mismo respeto que cualquier otro, Y a todo esto, Rajoy, ¿dónde está Rajoy? Creo que el próximo post, si la actualidad me lo permite hablaré del “gallego desaparecido”.
