viernes, 21 de enero de 2011

Vincere


Italia es un país que me gusta. Me gusta el idioma, me gusta su cocina, me gusta su historia, su arte, sus coches…. Viajo a Italia regularmente. Tengo amigos allí y procuro estar al tanto de su actualidad. Por eso me apena el desconocimiento mutuo que, en general, españoles e italianos nos tenemos. De Italia llega poca música, poco teatro, poco cine, poca literatura, del mismo modo que de España sólo llega allí lo más comercial, Almodóvar en cine o Pérez Reverte en novela.

Mención aparte son los deportes. Mejor dicho el fútbol. De eso sí que llega a ambos lados información a mansalva… y desde que Fernando Alonso llegó a la F1, parece que la gente ahora hasta sabe donde está Maranello.

Así las cosas recientemente vi la película que da título a este post. No me parece un peliculón (últimamente no tengo suerte), pero se pasa el rato y de paso se practica un poco de italiano. Es más, diría que empieza bien, sobran los 60 minutos del medio de la cinta, y el final es muy bueno.


Cartel oficial de la película Vincere (Italia  2009) de Marco Bellocchio 

 La película retrata la vida de Ida Dalser, la primera mujer que se casó con Mussolini, aunque él se preocupó de que no quedara rastro documental de la unión. El film retrata a un Benito Mussolini joven y bígamo. Casado con Ida y con Rachelle y que tiene hijos con ambas. Lo malo es que no era algo desconocido para gran parte de la opinión pública italiana, como no lo fue la relación del Duce con Clara Petacci, su última amante con la que compartió funesto destino. Cuando Clara y Benito huían a Suiza, escoltados por una unidad de la Wehrmacht (que los dejaron tirados), fueron reconocidos por unos partisanos comunistas que les acabaron fusilando. Sus cadáveres fueron linchados en Milán y colgados boca abajo en plaza pública ante los vítores de la multitud, motivo por el cual su amigo Adolf no sólo decidió suicidarse en su bunker de Berlín, sino que encargó a sus subordinados que quemasen su cadáver.


Giovanna Mezzogiorno, en el papel de Ida Dalser

 

La vida de Ida Dalser y de su hijo, Benito Albino Mussolini, es lo más desgraciada que uno se puede imaginar. Como en todas las películas históricas, el final lo conoces antes de empezar, pero aún así no lo desvelaré. De todos modos resulta patético que un dictador fascista que en su ideario político habla de moral y de familia, sea capaz de llevar de manrea pública una vida tan alejada de lo que predica. Por supuesto, sobre la posición de la iglesia católica en los años treinta es mejor ni hablar.


 

Lo mejor de la película es su protagonista, Filippo Timi. El mismo actor interpreta el papel de Mussolini joven y de su hijo en los años treinta. Con un personaje tan peculiar como el Duce, hubiera sido fácil caer en la caricatura, pero no, me parece que el tratamiento está muy bien llevado.


Antes de la Primera Guerra Mundial Benito Mussolini era militante socialista

 

Algo más a destacar es la ambientación de la primera década del siglo pasado (y ya son tres post hablando del mismo período, unos años apasionantes a la vez que desconocidos), pero sobre todo los planos en los que se ven discursos originales del Duce. No me puedo resistir a poner el enlace de uno de ellos. Para los que no hablen italiano simplemente les recomendaré que se fijen en el personaje. Su manera de hablar. El tono de voz. La manera de moverse en el estrado. Cómo mueve las manos. Y por supuesto… su manera de vestir. Si no fuera porque este hombre causó la muerte de decenas de miles de italianos sería un auténtico chiste. Un esperpento de personaje. Pero no debemos olvidar de qué fue causante.



Un apunte además, de los mencionados discursos de Mussolini, en la película aparecen también imágenes de época en la que se ven los desastres de la guerra. Lo malo es que al director, Marco Bellocchio, no le debieron gustar las imágenes de archivo que encontró sobre la Segunda Guerra Mundial y se decidió por otras en las que aparecen niños españoles camino del exilio tras la derrota de la Segunda República.

 Página oficial de la película en español

Mi primera idea era relacionar la situación actual de Italia, con un primer ministro corrupto (no lo digo yo, lo dicen los tribunales italianos) y de moral relajada, por no repetirme y calificarla también de corrupta, que es capaz de tener más amantes de las que puede recordar y lo peor de todo utilizar recursos del erario público para sus fiestas personales. Un hombre cuya gestión de su país está echando por tierra la credibilidad de Italia en todo el mundo occidental (igual en el oriental todavía no le conocen). Pero el tema de Berlusconi da para mucho más, así que esperaremos a próximos post y a ver como se desarrolla el escándalo de las belinas que ahora están cada noche en la televisión trasalpina.

2 comentarios:

  1. Estoy contigo en lo "esperpéntico" del personaje, cuando calma los gritos emocionados de la multitud moviendo ligeramente la mano me recuerda a Buenafuente cuando en sus monólogos intenta quitar importancia a las risas del público.
    Aunque por el lado político también podría recordarme a cierto presidente venezolano.
    (si ves que el comentario es un poco cazurro te dejo que lo borres!)

    ResponderEliminar
  2. Como bien dices los extremos se tocan y francamente las formas se parecen (salvando las distancias del tiempo y las exageraciones del italiano). Hubiera sido todo un documento ver al Duce hacer un programa de televisión del tipo de Aló Presidente o verle delante de la televisión expropiado o deportando... hay que tomarlo con un poco de humor porque sino nos echamos a llorar.
    Muy bueno lo de Buenafuente. No había caído, pero ciertamente se parecen, aunque supongo que a Andreu no le haría mucha gracia la comparación.

    ResponderEliminar